sábado, 29 de marzo de 2008

Todo ser nace, crece, se reproduce y muere...

A esta ley inexorable de la vida estamos sometidos todos nosotros,

Pero... ¿Cuál es nuestra diferencia? El querer, el desear, el cultivarse, el conformarse o el abandonarse, porque lo hace o lo ejecuta a conciencia de su propia formación para el futuro, y en esta etapa seremos lo que en este momento nos propongamos, la vida pasará inadvertida o llena de satisfacciones según las huellas que vaya dejando en el quehacer cotidiano, de compañero, de ciudadano, de profesional, de padre o madre de familia o de ambulante y resignado ser viviente.

Compañeros: Pero a todos nos va llegando la hora y solo la satisfacción del deber cumplido será la realización de esos momentos.

Sí, y aunque nos duela el partir, el dejar amigos, el terminar la obra que se realizó con entrañable afecto, hay que permitir que todas las generaciones ocupen diferentes lugares para que nuevas luces continúen iluminando el círculo vicioso de la vida humana.

Agradezco a ustedes, compañeros, profesores y amigos por haberme comprendido, por haberme confiado muchas de sus inquietudes, por haberme brindado su colaboración, su comprensión, su estímulo, por haber compartido tantos momentos de euforia, de profesionalismo, o quizá de alguna confusión, en fin por haber sido ustedes mis Compañeros y Amigos.

Son sentimientos de amistad, aprecio, compañerismo y profesionalismo, los que me unen a la familia de la Universidad Santiago de Cali, Seccional Palmira,

Compañeros, ¡Salud!.
Brindo por su prosperidad profesional, familiar y personal.